El diseño ligero de la estructura de la red contribuye a mejorar la eficiencia del combustible, reduciendo los costes operativos para las empresas de transporte. En comparación con los remolques de plataforma sólida, el diseño de tipo rejilla es generalmente más liviano sin comprometer la resistencia. Como resultado, se reduce el peso total del remolque, lo que reduce el consumo de combustible y las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta ventaja de peso también permite una mayor capacidad de carga útil, maximizando la eficiencia de cada viaje de transporte.